Seguimos revisitando la Grecia clásica. Toca la otra gran epopeya clásica del poeta ciego... Paris de Troya roba la mujer a un rey, su hermano se cabrea y manda un ejército, en el que combate Aquiles, el gran héroe griego. Mucha gente se lo imaginará en la piel de Brad Pitt...
Tampoco tengo claras yo las similitudes con las historias que voy a contar. Pero un repaso a nuestra cultura no viene mal jamás de los jamases. Y voy a hacer como en el último Canto de la Odisea, recogiendo los trazos hechos durante la estancia.
"16 de abril, 15:15. ¡Despegamos! El volcán islandés no afectó (resulta irónico esto, muy irónico...). Primera impresión: Milán es gris.
Impresión borrada: el Duomo convierte la ciudad en linda, increíble, impresionante. El Gótico en su perfecta definición. 2:35, ya es 17 de abril.
17 de abril, 19:10. Ah, la feria, ¡ah, la feria! IN-CRE-Í-BLE. Mejor que Barney Stinson. ¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah! Sillas, sillas y más sillas. Vivan las sillas. Y bueno, sofás, mesas, lámparas, relojes (qué relojes)... y más sillas. ¿He dicho ya las sillas? Véanse la Leaf de Lievore Altherr Molina para Arper, cuyo nacimiento nos han dejado conocer, el taburete de Martín Azúa (mi nuevo ídolo, por cierto, de mayor también quiero ser como él) para Mobles 114, los relojes de Progetti por los que sentí un flechazo gigantesco, la Slow Chair de los Bouroullec para Vitra (la quiero en mi habitación, en mi salón, en mi terraza, en todas partes, la quiero, la adoro), Patricia Urquiola y sus cosas para Moroso, Kite de Shin Azumi para Fornasarig, que vi en la OnDiseño hace tiempo y me encantó, la Barcelona de Mies porque es la Barcelona de Mies y la Barcelona de Mies es la Barcelona de Mies, y el colmo en sillas zig-zag.
El Duomo por dentro no sobrecoge como por fuera pero merece la pena, i tant. El Castello... una fortaleza, las he visto mejores y peores. El Design Museum de la Triennale padre, padrísimo, y con su parte de Fuorisalone guapa, sobre todo el signore Gaetano Pesce y la Saruyama Island de Toshiyuki Ita para Moroso. La Fiera, Feria, Feira, Fair, Faire, Fira sigue molando mogollón. Al fin pisamos Via Tortona, volveremos. Aperitivo y a casa con nuevos fichajes, medio Elisava, las portuguesas. ¡Gente! Va bene.

19 de abril: Via Tortona. Una calle, un día, miles de diseños a los que mirar. Por ejemplo, el BB Bike Bench para sentarse y aparcar la bici en la calle, de Living Dsign., o las cosas de Ora-Ïto. ¡Rápido, a Superstudio, que es donde está el meollo de la cuestión! Fatboy diciendo "so much nothing to do!", suecos y sus cosas, y los plásticos de Kartell (sin tocar, sin acercarse, sin sentarse... no me gustó el rollo museístico que tenían sus cosas, si se podía interactuar con todo lo demás).


Por fin!!!!!!, creia que no iba a leer ni a ver lo que he visto aquí, veo que lo disfrutaste en el momento aunque después se "torciera",y ahora con la perspectiva que da el tiempo y colocar las cosas en su sitio noto el "gustazo" y que mereciera la pena.
ResponderEliminarMuchos muchos besos
Hola cariño: si te digo ¡Hija mía! sabrás quién soy. Me alegro que a pesar de los pesares el viaje a Milán terminara bien, tu eres una chica muy leída y muy vivida y de todo sabes sacar provecho. ¿sillas? ¿fijación con las sillas? ¿quén dijo qué? Siempre necesitaremos dónde sentarnos, adelante y apabúllalos. Te veo el próximo fin de semana. Besos
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